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Fecha25 Sep 2026
La propuesta de la EU Kids Act fue presentada oficialmente el pasado 17 de septiembre por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la vicepresidenta ejecutiva Henna Virkkunen.
Esta iniciativa nace tras el informe publicado en julio de 2026 por el Panel Especial sobre seguridad infantil en línea, con el objetivo prioritario de proteger el bienestar físico y mental de los menores y unificar las normas en todo el continente.
En los últimos años, las plataformas digitales han dejado de ser meros espacios de conexión social para convertirse en sistemas altamente sofisticados diseñados para capturar y monetizar la atención de los usuarios.
Mecanismos como el scroll infinito, la reproducción automática y las notificaciones push continuas fomentan patrones de uso compulsivo y adicción en la infancia y la adolescencia.

Los datos de la encuesta del Eurobarómetro de 2026 confirman la necesidad de intervenir: la edad de acceso a las redes determina de forma directa el tiempo diario frente a las pantallas.
Mientras que los adolescentes de entre 13 y 18 años dedican una media de 4,5 horas al día en jornadas lectivas y 6,1 horas en fines de semana, los niños que abrieron su primera cuenta antes de los 10 años alcanzan las 7,5 horas diarias en fin de semana, frente a las 5,7 horas de quienes empezaron después de los 14 años.
Las claves de la EU Kids Act: medidas principales y novedades
Para frenar estas dinámicas, la ley plantea un marco de protección automático sobre redes como TikTok, Instagram o YouTube, así como en videojuegos en línea, tiendas de aplicaciones y asistentes de inteligencia artificial.
– Prohibición de cuentas personales antes de los 13 años: Los menores de 3 a 13 años no podrán disponer de cuenta propia. Solo podrán utilizar cuentas gestionadas por sus progenitores o tutores y acceder a contenidos adecuados para su edad.
– «Mini cuentas» entre los 13 y los 15 años: Los adolescentes de estas edades contarán con perfiles restringidos que establecen un límite máximo de pantalla de una hora al día y restricciones en los contactos sociales.
– Plataformas «seguras por diseño» (safe by design): Quedan prohibidos los algoritmos de recomendación basados en perfiles de comportamiento, el scroll infinito, la reproducción automática y los sistemas de recompensa por publicar.
– Verificación real de edad sin ceder la privacidad: Se elimina la casilla de autocertificación de la fecha de nacimiento. La comprobación se realizará a través de la aplicación de verificación de edad de la UE (EU Age Verification App) o la Billetera de Identidad Digital Europea mediante tokens seguros de «Sí/No», sin rastrear ni almacenar documentos de identidad ni datos personales.
– Desactivación de cuentas existentes: En un plazo de seis meses desde la entrada en vigor de las normas, los proveedores deberán verificar a los usuarios actuales de hasta 15 años y desactivar las cuentas de quienes estén por debajo de esa edad o no puedan probarla.
– Rastreo y dispositivos protegidos: Se prohíbe rastrear la ubicación en tiempo real de los menores y activar el micrófono o la cámara sin su consentimiento explícito.
– Multas millonarias a las tecnológicas: La carga de la prueba recaerá en las grandes plataformas (VLOPs), que deberán demostrar su cumplimiento ante auditores independientes. De no hacerlo, se expondrán a sanciones de hasta el 6% de su facturación anual global.

Un alivio para la comunidad: ¿Cómo ayuda a cada colectivo?
La EU Kids Act busca equilibrar el ecosistema digital repartiendo las responsabilidades de forma justa:
– Padres y madres: Aunque la ley dota a las familias de herramientas para supervisar horarios, aprobar contactos y reportar contenidos nocivos, no deja recaer toda la responsabilidad sobre ellas.
– Educadores y centros escolares: Al mitigar los patrones adictivos y el uso nocturno abusivo, se reduce la interrupción del sueño y la falta de atención en las aulas. Además, la ley complementa la estrategia europea Better Internet for Kids (BIK+) y el Plan de Acción contra el Ciberacoso
– Instituciones: Ofrece un reglamento unificado en los 27 Estados miembros que evita la fragmentación legislativa. Actualmente, 23 países europeos están tramitando normativas nacionales —con Francia y Dinamarca imponiendo restricciones a menores de 15 años, y países como España, Italia o Polonia impulsando la verificación estricta de edad— frente al recelo de estados como Estonia o República Checa, que prefieren priorizar la libertad digital y las leyes de protección de datos vigentes.
– Los propios jóvenes: Recuperan el control de su tiempo y de su salud emocional al interactuar con un entorno digital limpio, sin notificaciones compulsivas ni recomendaciones algorítmicas diseñadas para retener su atención a costa de su bienestar.