Reflexionamos sobre la garantía de los derechos digitales de los jóvenes y la responsabilidad de las plataformas

  • Fecha
    7 Oct 2026

La Fundación José Antonio Llorente acogió en Madrid el encuentro «Los derechos digitales de los jóvenes», un foro destinado a analizar la seguridad de los menores en la red, la efectividad de los marcos normativos y la responsabilidad de las grandes corporaciones tecnológicas.

La jornada contó con las intervenciones del secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa; la directora general de la Fundación Hermes, Luisa Alli; y el letrado del Consejo de Estado y jurista experto en derecho digital, Moisés Barrio.

El debate abordó el reto de articular un entorno digital seguro sin mermar la libertad de las nuevas generaciones, partiendo de la premisa de que la autorregulación del sector ha resultado insuficiente y exige un impulso regulatorio decidido.

Consenso normativo y verificación de edad

Durante el encuentro, Rubén Pérez Correa defendió la urgencia de que cualquier opción política retome el proyecto de Ley Orgánica para la protección de menores en entornos digitales tras la interrupción de la legislatura, subrayando la necesidad de huir de posturas tecnófobas.

En este sentido, el Secretario de Estado fue contundente al reclamar límites claros al mercado tecnológico: «Si en el mundo real hay jóvenes, en el mundo digital tiene que haber jóvenes», afirmó, añadiendo que «el sector tecnológico tiene que tener las mismas limitaciones que tiene una central nuclear».

Por su parte, Moisés Barrio recordó que el ordenamiento jurídico español cuenta con una base sólida desde la reforma de la ley de protección de datos de 2018, cuyos artículos 83 y 84 consagran el derecho a la educación digital y la tutela equilibrada del menor.

Asimismo, el letrado del Consejo de Estado detalló que la verificación de edad es técnicamente viable respetando el anonimato mediante una atestación de atributos en el propio dispositivo, un metadato criptográfico que confirma si el usuario supera el umbral de edad sin almacenar el DNI ni rastrear la navegación.

Humanismo y responsabilidad digital

Desde la perspectiva del humanismo digital, Luisa Alli enfatizó la importancia de separar el debate sobre el derecho inalienable a la alfabetización tecnológica de la respuesta necesaria ante los abusos en las plataformas.

Respecto a estas últimas, la Directora General de la Fundación Hermes se mostró categórica: «Tenemos que ser durísimos en la regulación y la exigencia de responsabilidades a los que están operando perjudicando a nuestros niños y jóvenes».

Alli advirtió contra el fatalismo de asumir que los efectos adictivos son inevitables —«nos han enredado… vivimos en Matrix», señaló— y abogó por trasladar principios de la bioética y la sostenibilidad al entorno virtual.

En el ámbito legal, Moisés Barrio expuso que el deber de tutela parental se modula según el grado de riesgo y defendió que la carga del cumplimiento debe desplazarse hacia las plataformas.

El jurista indicó que las grandes redes sociales deben aplicar por defecto configuraciones de máxima privacidad, bloquear contactos no aprobados y desactivar mecánicas adictivas como la reproducción automática o el ‘scroll’ infinito.

En la clausura, Pérez Correa alertó sobre la sobreexposición infantil (sharenting) y la explotación comercial en redes, denunciando que «lo hemos naturalizado llamándoles ‘influencers’ infantiles, pero se llama trabajo infantil y en este país está prohibido».

Los expertos concluyeron que la regulación legal debe complementarse con alfabetización crítica, destacando el potencial de iniciativas juveniles como la aplicación Back to Life, desarrollada por universitarios para desactivar los patrones adictivos de las redes sociales.